26 sept. 2010

Nunca se sabe

Pues eso, que en esta vida nunca se sabe. Hoy, día en que cumplía mis veinte añitos (puajj) sin un ápice de alegría y sin gana ninguna de salir.

Pues acabo de llegar de lo que creo, ha sido el mejor cumpleaños de mi vida, y uno de los mejores días. Gracias, de verdad. GRACIAS.

(L)

24 sept. 2010

Es lo guapo. No hace ni una semana que tenía móvil y número nuevo, cosa que me jodía en el alma, y hoy ya me lo  han robado. Si pillara al autor del delito, juro que le torturaría con unas tijeras de podar y/o una motosierra, pero lentamente, saboreando el momento.. porque mañana cuando se te acabe la batería y no sepas el  pin, a ver qué cojones haces so listo! Me diste la noche, majo.

Pues nada, a avisar al mundo otra vez, y número nuevo, si es que vaya mesecito...

Celebrando mi NO CUMPLEAÑOS. Nada me deprime más.

17 sept. 2010

Y te vas...y me muero...y te pierdes entre la gente...(8)


Tu recuerdo se va desvaneciendo, poco a poco, como el humo que se disipa, el humo de un fuego que tú ya no alimentas.

Una lágrima acaba por evaporarse en mi mejilla, tal y como espero que tú te evapores en mi corazón.

14 sept. 2010

Sin internet

Y por ende, sin mis dosis de desahogamiento (comillas).

Empezando de nuevo. Clases, compañeros, otoño, y lista de propósitos de estación nueva. Sí, esa que nunca hago el uno de enero. Eres el número dos. Que este año tengo mucho que estudiar si no quiero que me crujan mis padres, y si pretendo acabar la carrera con este y otro año.

No sé qué me deprime más de septiembre: si la vuelta al cole, el fin de las vacaciones, cumplir años, o verme en el mismo punto de siempre. Adivino que esto último.


Robando la wifi al vecino, cuando lo que me gustaría es robarte un beso, uno por minuto.

11 sept. 2010

Hoy voy a salir a por ti (8) .. primer intento

Llego a casa ahora mismo. Vengo de las fiestas de Corvera, por qué no decirlo, ya están todas las cartas sobre la mesa, o casi.

Creo que he visto a todos (los que yo conozco, se entiende) tus amigos y  compañeros de grupo(grupo a secas, no quiero especificar más), excepto a ti. Y he de reconocer que si algo me llamaba de esas fiestas era que tú "estarías allí", vives en la zona.

No he tenido suerte. Una vez más. He acabado besando unos labios que no son los tuyos, y me han tocado otras manos, nada que ver con las tuyas. Y me digo que es mejor así, las bellas durmientes reciben otros besos mientras esperan al príncipe que acabe con el hechizo,  y las cenicientas se prueban un montón de zapatos antes de dar con el acertado. Seguramente no he hecho nada distinto a lo que tú hayas hecho; esta noche, donde quiera que estuvieses, en los brazos de cualquiera que no era yo. Aún así.

Mierda. Escribo según llego, borracha, desahogándome con cada letra, con cada palabra. ¿Será siempre así? ¿O algún día dejaré de odiarte (quererte)?

Y me envenenan los besos que voy dando, y sin embargo cuando duermo sin ti contigo sueño..

10 sept. 2010

De los beneficios del deporte

Quién lo diría. Una sesión de body combat y me he quedado nueva. Dan ganas de reconciliarse con el mundo.

¿Será por eso que "los gimnasios siguen llenos, las librerías vacías"?

Pero creo que paso; ya se sabe, sería como enviar un sms borracho, de esos que duelen al día siguiente, por la resaca y por lo mucho que te arrepientes.

Game Over

Hace tiempo que sé que me hartaría. De tus riñas, tus reproches y tus dudas.
Tú, que te proclamas con la sinceridad por bandera, que te enorgulleces de ir de frente, de decir las cosas a la cara, tanto si gustan como si no. Y en realidad lo único que haces es enfadarte por cada nimiedad que te sucede (y si no te sucede, te la buscas oyes, no hay mejor cosa que ser apañá), sin atender a razones de ningún tipo.

Supe que me hartaría.De tus críticas, porque intentar ser neutral en cada mierda de conflicto no es ser falsa, ni hipócrita, ni cínica. Porque no es BLANCO O NEGRO, casi nunca lo es. Y llevarse bien con el resto de gente, incluso, por raro que te parezca, cuando tú tienes un “problema” con ellos no es estar a dos bandas.

Créeme que no tenías derecho a hacerme elegir. Eso no es lo que yo entiendo por un buen amigo. Y aún así, boba de mí, lo hice cada vez que lo exigiste. Por mi bien, decías tú. Claro, para alma caritativa la tuya, ¿no? De verdad te creía mejor que yo, con tus verdades y tu genio.

Pero ¿esta vez? Esta vez es superior a mí. Así que lo dicho.



PD Me resulta curioso cómo finalmente la persona que más me ha demostrado su amistad es nuestro amigo, el mentiroso compulsivo, que se inventa novios, amigos, clases, estudios, peleas con sus padres, dinero y demás batallitas. Él, el que me trae, me lleva, me recoge en casa, me llama cada día incluso si acabamos de hablar por msn, y que por eso y más, incluso se ha ganado la confianza y el cariño de mis padres. Especialmente de mi padre, es un gran logro. Él, a quien por cierto, también se las hiciste pasar canutas con tu súper moralidad.

9 sept. 2010

Te (quiero) odio


No es porque seas tan diferente.

No es por tu sonrisa irresistible, ni por tu tóxico encanto.

No es por tus ojos verdosos, que son distintos a cada momento.

No es porque puedas pasarte horas y horas hablando conmigo, y que parezcan segundos.

No es porque seas tan inteligente, y encuentres respuesta a todos mis comentarios.

No es porque seas tan asombrosamente tierno cuando quieres, ni porque me hables con esa suavidad embriagadora.

No es porque seas como un gatito y cierres los ojos cuando te acaricio el pelo.

No es por tu aroma, que recuerdo a cada instante.

No es por las palabras bonitas que me dedicas como si te salieran del alma.

No es por la forma en que me miras, ni es por la forma en que me tocas.

Es por los celos que me entran de miles de chicas imaginarias, que imagino tratarás como a mí.

Es por las noches pasadas pendiente de que te conectes.


Es por nunca tener la certeza de que contestarás. Y por olvidar la angustia de días y meses, cuando por fin lo haces.

Es porque recuerdo cada detalle de nuestro último encuentro incluso si han pasado muchos meses, muchos días, muchos más minutos y segundos.

Es porque te busco en cada cara que encuentro por las calles.

Es por ese miedo que me queda cada vez que nos despedimos.
Y no es por no saber cuándo te volveré a ver, es por no saber si lo haré.

Y sobre todo es porque, pasado un tiempo, cuando te da por volver, soy incapaz de
tener en cuenta todo lo anterior, y me lanzo a tus brazos otra vez.

Es porque no puedo odiarte. Es por eso que te odio.

De tristeza y atracones

Una persona puede ser muchas cosas, pero no siempre será capaz de reconocerlo, y puede tener muchos, muchos problemas, y no siempre estará dispuesta a ver las soluciones.

Ella, desde luego, no.

Hace ya tiempo que adquirió esa costumbre, ese "asco" por sí misma, y esa necesidad de echarlo fuera. Un día tras otro.

Ese asco que no es tal asco, es más bien lástima y compasión por su propia vida, y falta de voluntad para cambiarla. Porque su vida no es tan desastrosa como ella la pinta en su mente. Es más o menos normal, la vida de cualquiera, con alguna pincelada de disgustos y contratiempos, como los tuyos, o los míos.

Cada día se dice que ha sido la última vez, pero ella y yo sabemos que no es así. Y mañana intentará que lo sea, para al final rendirse frente a la tele o el ordenador, pensando lo injusto que es el mundo, ¿por qué le tuvo que tocar a ella?

Pero a ella no le ha tocado nada, al menos nada distinto de lo que le toca al resto de la gente. Y ella no lo sabe, no lo quiere saber. Se le pasa mientras come, le ataca la culpa después. Lo soluciona en el baño y empieza otra vez.

Ella no es tan diferente a mí, después de todo. Pero ella no soy yo. Ya no.

8 sept. 2010

Ayer, y antes de ayer, y la semana pasada...

Otra noche soñando a ratos contigo, a medias sabiendo que es un sueño pero no queriendo que se acabe. Para despertar luego igual que ayer, y que antes de ayer, y que la semana pasada.

Y recordar que sigo "incomunicada", aunque me apañe con la wifi del vecino. De mal humor, pensando que sin teléfono, si hoy me llamaras, si por fin lo hicieras, no podría contestar.

Qué tontería, no lo vas a hacer, igual que no lo hiciste ayer, ni antes de ayer, ni la semana pasada...

Pero qué quieres, una tiene que pensar que existe esa posibilidad. Y es que con la suerte que tengo, si un día, un maravilloso y vibrante día, de esos que en las películas tienen banda sonora rollo "Accidentally in love", te dignaras a marcar mi número seguro que sería hoy.

Así que mañana sin falta iré a por una tarjetilla de prepago y asunto acabado. Eso sí, ni siquiera te avisaré del cambio de número, ni es necesario ni me atrevo. Ni siquiera contestarías, ¿verdad? Nunca lo haces.

Suena la radio; "Lucía" de Serrat. Y no me creo una palabra.

6 sept. 2010

Sobre mí..


Un montoncillo de defectos,virtudes e inseguridades, poco dado a pronunciarse ante los conflictos, lo que es fuente de una gran parte de sus problemillas, pero al que le es imposible no hacer una montaña de cada uno de ellos; una gran imaginación, eso sí.

Pues sabes qué¿ yo también necesito desahogarme.